05. La salvación de Putana Parte 1

05. La salvación de Putana Parte 1

05. La salvación de Putana Parte 1

Cuando Krsna tenía sólo seis años de edad, apareció en Vrndavana una encantadora muchacha de 16 años de edad, cuyo aroma de las flores en sus cabellos atraían un enjambre de abejas. Ella era la maléfica Putana, quien solía matar los bebés por dondequiera que pasaba. A pesar de que el bebé Krsna estaba durmiendo, Él sabía de su llegada y fingió estar durmiendo.

Putana tenía la habilidad de viajar por el aire, y de esta manera ella voló hacia el pueblo de Nanda, disfrazada, mediante poderes místicos, de una hermosa joven y entró allí moviéndose como quería. Las gopis están asombradas delante de aquella encantadora figura, que podría eclipsar las diosas Saci, Sarasvati, Laksmi, Rambha y Rati. De esta forma, Madre Yasoda y Rohini no pudieron evitar que ella se acercara a Krsna.

Putana, cuyos pechos estaban llenos de veneno, levantó a Krsna, de la misma manera que alguien levanta una serpiente dormida confundiéndose con un cuerda. Entonces Putana llevó al bebé para un sitio aislado y comenzó a amamantarlo con su veneno virulento no digerible. Krsna entonces oró al Señor Shiva, lo cual vino hacia Su garganta y bebió todo el veneno de su leche. Por lo tanto, el Señor empezó a chupar la vida de Putana, exprimiendo duramente sus pechos.

La asombrada Putana empezó a gritar: “Ya basta, por favor, déjame ir”. Mientras su muerte se acercaba, comenzó también a surgir la verdadera y horrible apariencia de su ser. Ella parecía estar convulsionando, puesto que su cuerpo estaba empapado de sudor, con sus brazos y piernas tirados y gritaba con su lengua enrollada. De esta manera, el demonio Putana, estaba muy enojada debido a que sus pechos habían sido atacados por Krsna, haciéndole perder la vida. Abriendo ampliamente su boca y extendiendo sus brazos, piernas y cabellos, ella se cayó en el pasto con su forma original de un Rakshasi, de la misma manera que Vrtrasura cayó muerto por el rayo de Indra. Cuando el enorme cuerpo de Putana se cayó al suelo, aplastó todos los arboles hasta una extensión de 12 metros cuadrados. Su boca estaba llena de dientes, que se asemejaban a un arado. Sus fosas nasales eran profundas como las cuevas de las montañas, y sus pechos parecían enormes bloques de piedra desmoronadas de una colina. Sus cabellos desaliñados tenían el color del cobre. Sus ojos parecían profundos pozos oscuros. Sus temerosos muslos se asemejaban a las orillas de un río; sus brazos, piernas y pies parecían puentes; y su vientre parecía un lago árido.

Los pastores y las mujeres ya estaban pasmados por los gritos del Rakshasi, y cuando vieron  la maravillosa ferocidad de su cuerpo, se pusieron aun más asustados. Sin embargo, completamente sin temor, el niño Krsna jugaba por toda la parte superior  del pecho de Putana.

Cuando las gopis vieron las maravillosas actividades del niño, inmediatamente se acercaron con gran júbilo a fin de recogerlo. Las gopis asombradas empezaron a cantar mantras poderosos para proteger al pequeño Krsna contra cualquier peligro.

Yasoda y Rohini blandieron  una cola de vaca en torno al niño con el fin de asegurarle una protección completa contra todos los peligros. Con el orine de la vaca bañaron el Niño Divino, y nuevamente lo cubrieron con el polvo lanzado por las vacas. Entonces los diferentes nombres del Señor fueron aplicados con el esterco de las vacas en doce diferentes partes de su cuerpo, empezando por la frente, de la misma manera que hacemos al aplicar tilaka.

Las gopis tomaron un sorbo de acamanya y luego colocaron las letras del mantra en sus propios cuerpos y manos, y procedieron a cantar oraciones para la protección del niño.

“Pueda Aja proteger Sus piernas; pueda Maniman proteger Sus rodillas; Yajna proteger Sus muslos; Achyuta que proteja la parte superior de Su cintura, y Hayagriva proteja Su abdomen.

 Pueda Keshava proteger Su corazón; Isa Su pecho; el dios del Sol Su cuello; Visnu Sus brazos; Urukrama Su rostro, y Isvara Su cabeza. Pueda Chakri proteger Su frente; pueda Sri Hari, Gadadhari, el portador del mazo, proteger Sus espaldas, y pueda el portador del arco, quien es conocido como el enemigo de Madhu, y el Señor Ajana, el portador de la espada, protejer Sus dos lados. Pueda el Señor Urugaya, el portador de la caracola, protegerlo desde todos los rincones; pueda Upendra protegerlo desde arriba; pueda Garuda protegerlo en el suelo; y pueda el Señor Hadadhara, la Persona Suprema, protegerlo por todos lados.   Pueda Krsikesa proteger Sus sentidos, y pueda Narayana proteger Su aliento vital. Pueda el maestro de Swetadvipa proteger el centro de Su corazón, y pueda el Señor Yogesvara proteger Su mente. Pueda el Señor Prshnigardbha proteger Su inteligencia, y el Señor Supremo proteger Su alma.

Mientras juegas, pueda Govinda protegerlo, y mientras duermes, pueda Madhava protegerlo. Pueda el Señor Vaikuntha protegerlo mientras estés caminando, y pueda el Señor Narayana, el esposo de la diosa de la fortuna, protegerlo mientras estás sentado. Pueda el Señor Yanabhuka, el temible enemigo de todos los planetas maléficos, protegerlo siempre mientras disfrutas Su vida.”

Los demonios maléficos conocidos como Dakinis, Yathudhanis y Kushmandas son los más grandes enemigos del los niños. Los espíritus maléficos como Bhutas, Pretas, Pisacas, Yakshas, Rakshasas y Vinayakas, los cuales también son tan demoníacos  cuanto Kotara, Revati, Jyestha, Putana y Matrka, siempre están listos para traer problemas al cuerpo, al aliento vital y los sentidos, causando pérdida de la memoria, locura y pesadillas. Como las más habilidosas estrellas maléficas, todos ellos promueven molestias, especialmente a los niños. Sin embargo,  uno puede derrotarlos simplemente por cantar los nombres de Visnu,  puesto que cuando se pronuncian los nombres de Visnu, todos ellos se vuelven temerosos y desaparecen.

Por lo tanto, las gopis, encabezadas por Madre Yasoda, fueron tomadas por el afecto maternal. Después de entonar los mantras para proteger al niño, Madre Yasoda le dio su pecho para amamantarlo y luego Lo llevó para acostarse en Su cama.

Durante este tiempo, Nanda, siguiendo la advertencia de Vasudeva, regresó a Vraja, con su corazón lleno de aprensión.

Al acercarse a su casa, él vio una enorme aparición arrojada en el suelo, con árboles arrancados caídos a su alrededor.

Escuchando de sus amigos todo lo que había pasado, los pastorcillos estaban llenos de asombro y miedo. Entonces, usando sus hachas, ellos cortaron el temible cuerpo lo cual Krsna había lanzado hacia abajo, y se lo llevó lejos para quemarlo.

El  humo fragrante que salía de su cuerpo, con sus pechos purificados mediante la succión de Krsna, dio lugar a la duda se era del perfume de agaru, sándalo o el guggulu. Así, los habitantes de Gokula que habían sentido el dulce aroma de la pira de Putana, volvieron a Vraja preguntando a lo que se debió aquella fragancia.

Al impartir la fragancia del cuerpo de Putana, Krsna dio una pista a los sabios pastores que el fruto de Su toque ya no estaba lejos, pero fácilmente accesible y pronto podría ser de ellos también.

Putana, la asesina de niños, al alimentar a Krsna, obtuvo Moksha en este mundo, aunque su intención era matar a Krsna. ¡ Qué decir de aquellos que se dedican con fe y devoción a su objeto más querido, Krsna, el Señor Supremo, que alcanzan Moksa al igual que Sus madres profundamente apegadas!

Cuando el Señor atravesó el cuerpo de Putana con Sus pies, los cuales son consagrados y adorables en los corazones de sus devotos; y al chupar su pecho, a pesar de que era un demonio, ella alcanzó los cielos, el mismo destino garantizado a  Sus madres. ¿Qué más se podría decir acerca de las vacas y de las madres cuyos pechos producen el dulce leche que Krsna sorbe tan afectuosamente?

Sorprendidos porque el niño no fue asesinado por el demonio y que las previsiones de Vasudeva se concretizaran, los pastores estaban tomados por la alegría de ver el rostro de Krsna.

Con la presencia de Krsna  en Gokula, los días se volvieron más y más prósperos. El júbilo y las virtudes de las personas eran ilimitados.

La ocupación de las gopis más prominentes era disfrutar de la belleza cautivante y la sonrisa del pequeño Krsna. Al terminar sus trabajos diarios, ellas iban visitar a Krsna y de esta manera se regocijaban enormemente en Su presencia.

Mientras asistían al bebé, cada gopi declaraba que Él estaba mirando o sonriendo solamente a cada una de ellas en particular, y así ellas todas a la vez extendían sus brazos para levantarlo. Las Gopis, ansiosas por sostenerlo en sus brazos, Lo pasaban de mano en mano. De esta manera, Krsna parecía un abejorro negro, revoloteando de flor en flor una guirnalda de loto rojo.

Cuando Nanda Maharaj solicitó a las Gopis que le diera su hijo, él abrazó repetidamente a su pequeño bebé, con sus vellos erizados, sin poder controlar sus emociones.