10. Migración a Vrndavana

10. Migración a Vrndavana

10. Migración a Vrndavana

En una ocasión, una vendedora de frutas estaba anunciando: “¡Oh habitantes de Vrajabhumi, si desean comprar frutas, vengan para acá!”

Cuando Krsna la escuchó, de inmediato agarró algunos granos y fue a cambiar por algunas frutas. Pero durante Su trayecto, la mayoría de los granos que Él cargaba, se cayeron al piso. Sin embargo, la vendedora llenó las manos de Krsna con frutas, y sus canastas de frutas de inmediato se llenaron con joyas y oro, mediante Sus poderes místicos. De esta manera, Krsna siguió exhibiendo Su maravillas entre los ciudadanos de Gokula.

Una vez, Rohini  llamó a Balarama y a Krsna, que habían ido a las orillas del río a jugar con otros niños. Como estaban completamente absortos en sus juegos con los otros muchachos, Krsna y Balarama no regresaron, por lo tanto,  Rohini envió a Madre Yasoda para llamarlos. Debido a su amor y afecto por Krsna y Balarama, la leche de sus pechos fluía en abundancia.

Madre Yasoda dijo: “Mi querido hijo Krsna, ven  y toma la leche de mis pechos. Mi querido, Tú debes estar muy cansado y hambriento por estar jugando desde hace largo tiempo. Ya no necesitas jugar más. Mi querido Balarama, el mejor de nuestra familia, por favor ven inmediatamente con tu hermano menor, Krsna. Ambos comieron en la mañana, y ahora deben comer algo más. Nanda Maharaj está esperando para comer. ¡Oh mi querido hijo Balarama!, él está esperando por Ustedes. Entonces, por favor, regresen ya a Sus hogares. Mis queridos hijos, puesto que han jugado todo el día, Sus cuerpos están cubiertos de polvo y arena. Por lo tanto, vengan, báñense y límpiense. Hoy la luna está transitando en la Naksatra Rohini, la estrella auspiciosa de Su nacimiento. Por lo tanto, debemos prepararnos adecuadamente para regalar vacas en caridad a los brahmanas. Vean como todos Sus compañeritos de la misma edad de ustedes, ya se bañaron y  están decorados con hermosos ornamentos colocados por sus madres. Ustedes deben venir y después de  bañarse, van a almorzar y serán adornados con ornamentos. Luego pueden jugar nuevamente con Sus amigos.”

Debido a su intenso amor y afecto, la Madre Yasoda consideraba a Krsna como su propio hijo. Así ella tomó a Krsna por las manos, junto con Balarama, y los llevaron para la casa, donde ella realizó sus deberes de bañarlos, vestirlos y alimentarlos.

La caída de los  árboles y otros incidentes, los cuales no tenían explicación lógica, perturbaron las mentes de los Gopas, que sentían que sus hogares estaban tomados por malos augurios, por lo que decidieron salir de Gokula.

Todos los ancianos, entre los pastores liderados por Nanda Maharaja, se reunieron y comenzaron a tomar medidas para evitar riesgos en las vidas de Krsna y Balarama. En esta conferencia, estaban presentes los Upanandas y los Vrsabhanus, los pastores mayores. Upananda Sannanda, que era el más anciano en edad y conocimiento y tenía experiencia según tiempo, lugar y circunstancia, sugirió que se cambiaran a la fértil y encantadora región del bosque de Vrndavana, situado al oeste de sus patrias actuales. Él dijo:

“Mis queridos amigos pastores, con el fin de hacer el bien a este lugar, Gokula, deberíamos dejarlo, pues muchas molestias se han dado aquí simplemente con el propósito de matar Balarama y Krsna. El niño Krsna, simplemente por la misericordia del Señor Supremo, de una u otra manera se libró de las manos de la Rakshsi Putana,  quien estaba determinada a matarlo. Entonces, nuevamente por la misericordia del Señor Supremo, la carretilla falló antes de causarle un accidente.  El demonio Trnavarta, en forma de un remolino, llevó al niño lejos en el peligroso cielo para matarlo, pero el demonio se aplastó contra un bloque de piedra. En este caso, también por la misericordia del Señor Vishnu o Sus asociados, el niño fue salvo. Incluso otro día, ni Krsna ni Sus otros amiguitos se murieron debido a los árboles que se cayeron, y ellos estaban muy cerca e incluso entre ellos. Este suceso también fue considerado como misericordia del Señor Supremo. Todos estos incidentes han sido causados por algún demonio desconocido. Antes que cualquier otro demonio aparezca por aquí causando otra molestia, es nuestro deber ir con los niños para otro lugar, donde ellos no pasen por más molestias. Entre Nandeshavara y Mahavana hay un lugar llamado Vrndavana. Este sitio es muy apropiado porque es rico en vegetación, plantas y enredaderas para las vacas y los otros animales. Tiene hermosos jardines y montañas altas, además de las muchas facilidades para la comodidad de todas las gopas, gopis y nuestros animales. Por lo tanto, deberíamos ir hoy mismo para allá. No hay más nada que esperar. Si ustedes están de acuerdo con mi sugerencia, permítanos preparar todas las carrozas y vámonos para allá.”

Al escuchar esta advertencia de un Upananda, los pastores animadamente estuvieron de acuerdo. Así, ellos arreglaron sus tareas hogareñas, colocaron sus pertenencias y otras parafernalias en las carrozas, y de  inmediato se dirigieron a Vrndavana. Nanda y otros, llenos de entusiasmo, abandonando sus lugares, se marcharon para la densa región del bosque, con todos los ancianos, mujeres, niños y parafernalia en las carrozas halladas por las vacas. Los pastores agarraron sus arcos y flechas con mucho cuidado y sonaron las cornetas hechas de cuerno. De esta manera, con los cuernos, el sonido vibró por todo alrededor, los pastores de vacas, acompañados por sus sacerdotes siguieron viaje.

Las pastoras, manejando sus carrozas, estaban muy bien vestidas con preciosos trajes, y sus cuerpos, especialmente los senos, estaban decorados con fresco polvo de kumkuma. Los sonidos rítmicos de las ruedas de las carrozas y el estrépito de los cascos de las vacas, ya la charla del dulce bebé Krsna, hizo el viaje tan agradable que nadie se dio cuenta de la distancia que había hacia Vrndavana.

Mientras viajaban,  ellos empezaron a cantar con mucho placer los pasatiempos de Krsna. De esta manera, ellos llegaron a Vrndavana, donde siempre es agradable en todas las ocasiones. Ellos improvisaron un sitio para habitar colocando las carrozas alrededor en forma de media luna. Contemplando el bosque de Vrndavana con sus ramas de enredaderas de jazmines en pleno florecimiento y la abundancia de los árboles Kunda; la exuberante vegetación lucía como un piso cubierto por esmeraldas; la Colina de Govardhana, las orillas arenosas  del Yamuna, llenaron de júbilo los corazones de Krsna y Balarama. El río Kalindi, la hija de Kalinda, también conocida por Yamuna, con sus aguas cristalinas, fluyendo con movimiento sinuoso al sabor del viento, vibraba con las charlas de los cisnes que sonaban como interesantes debates, y la densa vegetación de lotos en flor, en la superficie parecía impartir un rostro siempre sonriente.  El corazón de Krsna Se rebozó de alegría. La montaña de Govardhana resonaba por los gritos de numerosos pavos reales, y brillaba con una multitud de colores, debido a los rayos que emanaban de sus piedras preciosas y sus cúspides que alcanzaban los cielos. Siempre y cuando Krsna vagaba con los gopas, dentro y fuera del bosque, la brisa del  Yamuna parecía una doncella encantadora, esperándolos ansiosamente a que fueran a jugar.

De esta manera, Krsna y Balarama, actuando como pequeños muchachos, concedieron placer trascendental a todos habitantes de Vraja. En su debido tiempo, Ellos crecieron y estaban listos para ordeñar a las vacas. No muy lejos de Sus residencias, Krsna y Balarama, equipados con todo tipos de juguetes, se divertían con los otros pastorcillos. A veces Krshna y Balarama tocaban Sus flautas, a veces lanzaban cuerdas y piedras para sacar los frutos de los árboles; a veces sólo lanzaban piedras, y con Sus tobilleras tintineando, jugaban futbol con frutas como bael y amalaki. A veces Se cubrían con sabanas e imitaban las vacas y toros y luchando el uno con el otro, mugiendo altamente, y a veces Ellos imitaban las voces de los animales. De esta manera, Ellos disfrutaban jugando, exactamente como dos niños ordinarios humanos. Allí, ellos estaban en la morada hermosa de Sus más jubilosos y amorosos pasatiempos, jugando y disfrutando la atmosfera de Vrndavana.