11. Salvación de Vatsasura y Bakasura – Parte 1

11. Salvación de Vatsasura y Bakasura – Parte 1

11. Salvación de Vatsasura y Bakasura – Parte 1

Krsna solía vaguear, tocando la flauta, mientras pastoreaba los rebaños de terneros en la exuberante vegetación del bosque, o en las orillas del ancho río Yamuna,  llevado por la suave refrescante brisa o en los picos de las altas montañas de Govardhana. Un día, mientras Rama y Krshna, juntos con sus compañeros, pastoreaban en las orillas del Río Yamuna, llegó un demonio Vatsasura que deseaba matarlos a ellos. Cuando Krsna vio que el demonio había asumido la forma de un ternero y se metió entre el grupo de los demás terneros, Él señaló a Balarama y juntos se aproximaron al ternero. Por supuesto, él tenía malas intenciones. Krsna ya había visto al demonio disfrazándose de ternero y mezclándose con el grupo.

El ternero se percibía particularmente saludable, por lo que Krsna y Balarama burlonamente lo vieron con mucha admiración. Luego, lentamente, Él se acercó al demonio, que estaba meneando su cola rápidamente, con el cuello ligeramente desviado, y una mirada maliciosa en su rostro. A continuación, Krsna atrapó al demonio por las patas traseras y por la cola, girando fuertemente todo el cuerpo del demonio hasta la muerte, y luego lo lanzó al punta de un árbol kapittha – un árbol de manzana – el cual se desplomó junto con el cuerpo del demonio, que había asumido una forma gigante, recuperando su forma original y arruinando toda el región alrededor del bosque.

Los muchachos que estaban presenciando todo este incidente, estaban enormemente asombrados y  Lo alabaron en alta voces: “¡Bien hecho, Krsna! ¡Muy bien! ¡Muy bien! Todos los semidioses estaban complacidos, y por lo tanto, lanzaron flores sobre Krsna. Los pastorcillos estaban curiosos por saber desde donde este puñado de flores fragantes caía sobre la cabeza de Krsna. Pero Krsna los tergiversó a todos diciéndoles que era debido al impacto del cuerpo de demonio en la cima del árbol, cuando Él lo arrojó e hizo que los racimos de flores volaran por el aire y ahora poco a poco estaban cayendo.

Después de matar al demonio, Krsna y Balarama terminaron Sus desayunos en la mañana y mientras seguían pastoreando los terneros, Ellos vagueaban por Vrndavana, cada uno responsable por un grupo de terneros.

En un día de intenso calor, en la temporada de verano, Krsna con los demás, fueron al río Yamuna, para calmar la sed. Krsna y Sus amigos llevaron a los terneros a tomar agua en un reservatorio. Luego, los muchachos también tomaron agua. Allí, ellos vieron a una criatura monstruosa sentada como un cerro en la orilla, mirando al Monte Kailash, cuyas alas Indra se había olvidado de cortar, cuando cortó las alas de las montañas. Ellos se asustaron con su apariencia. El demonio Baka asumió la forma de un pato con un pico bien afilado. Él se tragó a Krsna tan pronto se acercó. Cuando Balarama y los otros muchachos vieron que Krsna estaba siendo devorado por el gigantesco pato, ellos casi perdieron la conciencia, debido a intensa ansiedad. Sin embargo, Krsna se volvió como un fuego, quemando el fondo de la garganta del demonio, y Bakasura inmediatamente Lo regurgitó, y empezó a golpearlo con su fuerte pico. El demonio vio que Krsna, aunque había sido tragado, estaba intacto, y así volvió a atacarlo inmediatamente con su afilado pico. En esto, Krsna capturó el demonio por las dos mitades de su pico, y delante de todos los pastorcillos, fácilmente lo partió en pedazos, como un niño que divide una hoja de hierba virana. Tan pronto el demonio se murió, una ola de alegría surgió entre los pastores.

Así, aquel demonio Baka se fue al Yamaloka, o morada de la muerte, como si estuviera anhelando encontrarse con su hermana Putana, que ya estaba allá, o como si estuviera ansioso por dar las bienvenidas a su hermano menor, Agha, que pronto lo seguiría.

Mediante la muerte del demonio, Krsna complació muchísimo a los ciudadanos celestiales. En este momento, los ciudadanos celestiales lanzaron mallika-puspa, flores de los jardines celestiales de Nandana, sobre Krsna, el matador de Bakasura. Ellos felicitaron a Krsna con los sonidos de los timbales celestiales y las caracolas y ofrecieron oraciones.

Después de encontrar a Krsna regresando intacto a sus diversiones, los pastorcillos fueron tomados por sorpresa, como si los sentidos hubiesen recuperado el aire vital, sus vidas habían sido recuperadas.

Ellos abrazaron a Krsna con plena conciencia, y luego reunieron sus propios terneros y regresaron a Vrajabhumi, donde ellos declararon este incidente en alta voz.

Cuando los pastores y las pastoras escucharon acerca de la muerte de Bakasura en el bosque, ellos quedaron muy impresionados. Al ver a Krsna y escuchando la historia, ellos Lo recibieron muy ansiosamente, pensando que ellos habían regresado de la boca de la muerte. Así, ellos miraron  a Krsna y mirándolo con ojos silenciosos, no querían separarse de Él, ahora que estaban todos a salvo.

Los pastores, liderados por Nanda Maharaja, empezaron a contemplar: “Es muy asombroso que aunque Krsna muchas veces ha enfrentado varias causas de muerte, fueron estas causas del miedo que más bien perdieron la vida. Es sorprendente, pero es lamentable que haya tantos enemigos. Lo que sea que Gargamuni haya predicho, ahora ellos estaban de verdad experimentando con todos detalles.”

De esta manera, todos los pastores, encabezados por Nanda Maharaja, disfrutaron de esos pasatiempos de Krsna y Balarama con inmenso placer y ni siquiera pudieron darse cuenta de las tribulaciones materiales. Así, ellos pasaron su infancia en la comunidad de las vacas con distintos pasatiempos infantiles, como jugar a las escondidas, construyendo diques y saltando como si fueran monos.