18. Venugita – La glorias de la Flauta

18. Venugita – La glorias de la Flauta

18. Venugita – La glorias de la Flauta

En el hermoso bosque de Vrndavana con sus aguas claras y cristalinas  por el otoño y acariciado por la brisa  sobrecargada con las fragancias de los lechos de lotos, Krsna entró acompañado por los pastorcillos y Balarama. Ahí ellos pastoreaban las vacas y tocaban flauta.

Su flauta tenía un divino y encantador sonido. Las Gopis estaban reunidas a Su alrededor bajo la influencia de las melodías cautivantes. También escuchaban el Venugita, y esto llenaba sus corazones con el recuerdo del Señor.

Krsna estaba decorado con flores karnikara, arcilla y trajes amarillos como montañas de oro, usando vaijayanti, guirnaldas hechas con cinco distintos colores con Tulasi, kunda, parijata, mandara y lotos, que llenaban los huecos de Su flauta con el néctar de Sus labios.

Krsna usando una pluma de pavo real como si fuera el propietario de el bosque, con  flores karnikara adornando Sus orejas, descansaba Su rostro sobre Su brazo izquierdo. Tocando la flauta con el ritmo compasado del movimiento de sus cejas y los dedos, Él deleitaba a todas las criaturas del mundo. La música de la flauta de Krsna que agitaba los corazones de las doncellas celestiales debido a las agudas flechas del Cupido, hizo que el reino de las bestias llegara a un punto que hacía que las rocas se derretieran.

Escuchando la música de la flauta, una de las jóvenes dijo a su amiga. ¡Oh querida amiga!,  Tener el privilegio de ver la belleza del Señor y recibir Su amabilidad, es la verdadera salvación.”  Aquellas pastorcillas, aunque incapaces de ver a Krsna, en la forma física, podrían visualizarlo muy claramente en sus mentes; Sus ágiles dedos suaves como pétalos, moviendo sobre los huecos de la flauta, y Sus pies como ramas, batiendo en el piso al ritmo de la melodía, y sólo como imaginar Su cautivante postura, ellas se desmayaban de éxtasis.

Otra muchacha dijo: “¡Oh amiga! ¿Qué actividades piadosas habrá hecho esta flauta que ahora toca tan íntimamente los labios de nuestro adorable Krsna? Incluso al escuchar los silbidos de esta flauta, los árboles y otras vegetaciones se complacen con esta fortuna y bailan lanzando sus hojas y flores sobre Él.”

Otra dijo: ¡Oh amiga!, mire, incluso Laksmi ha abandonado su suntuosa morada en Vaikuntha y ha llegado en Vrndavana para recibir la mirada del Señor Devakinandana.”

Una  Gopi expresó sus celos: “Aquella coneja es hasta mejor que nosotros mismas. ¡Oh amigas!, miren cómo está tan absorta contemplando a Krsna, que sus ojos ni siquiera se mueven”.

Escuchando las melodías dulces y cautivantes de la flauta, incluso las entidades celestiales se reunieron sobre el cielo de Vrndavana, el cual obtuvo la belleza preciosa de las huellas de Krsna. Ellas también vieron la belleza del Señor Krsna y lanzaron las flores de sus trenzas sobre Krsna.

Hasta las vacas se olvidaron de pastorear  mientras escuchaban la cautivante música de la flauta. Los terneros también se olvidaron de tomar la leche y empezaron a mirar al Krsna con júbilo.

Esta es la verdadera devoción por el Señor Krsna. Uno debe olvidarse de sí mismo con el fin de encontrarlo. La condición de las jóvenes de Vrndavana era exactamente la misma. Después de obtener la visión del Señor Krsna, ellas no se acordaban de más nada, ni siquiera que debían regresar a sus hogares.

 

Ellas se quedaban en el bosque en estado de trance, completamente agotadas, inconscientes de ellas mismas.

Una joven apuntando a la fauna dijo: “¡Oh amigas!, miren a aquellos pájaros. ¿Ustedes saben si estos pájaros eran santos y sabio en sus vidas previas? En este nacimiento ellos también están sentados en estado de trance. Miren que ellos se han olvidado de sus conocimientos escuchando la música de la flauta. Y miren el Yamunaji. Ella tampoco era capaz de contener su alegría, y salpica intensamente sus olas mojando los pies de Krsna.”

Todavía otra joven dijo: “Miren amigas, las nubes no pueden ver al Señor, debido al sol abrasador. Por lo que han cubierto el sol y hacen sombra para Señor Krsna. Ahora lloviznan como si fueran pétalos en gotas.”

Estas muchachas enamoradas, anhelaban probar el néctar de Sus labios, o por lo menos quedarse luego  de haber sido absorbidas por la flauta, pero lamentaban que tal vez aún estaban muy lejos y alimentaban una esperanza en vano. Con tales pensamientos negativos cruzando sus mentes, ellas se desmayaban a cada rato.

Una joven dijo: “Amigas, miren, estos Bhilanis son mejores que nosotras. Ellos han deseado tan fuertemente la visión de Krsna que cuando Govinda regresa a su casa, ellos ungen sus cuerpos con el polvo de sus pies. Bendecida es esta montaña que ha dedicado su vida entera a los pies de Vrajanandana y está sobrepujada de alegría. Es su Supremo devoto, lo cual deriva alegría suprema de Sus pies, y extiende su hospitalidad a los dos hermanos, vacas y pastores, mediante el agua fresca y pura de sus cascadas, excelente pasto, cuevas, bulbos y raíces.

Kanhaiya ha infundido vida hasta a las entidades no vivientes mediante las dulces melodías de la flauta.”  Ellos consideraban a las  entidades celestiales, los pájaros, las bestias y las vacas y hasta el piso donde Krsna ha caminado por el bosque, como más bendecidos que todos, puesto que eran afortunados lo suficiente para verlo a Él, sin obstáculos o impedimentos.

De esta manera, día tras día, estas doncellas, controladas por el amor a Krsna, mediante la gracia de Cupido, se volvieron más y más aturdidas, y perdieron sus intereses en sus deberes hogareños.

El amor llega naturalmente a todos; el camino de la liberación puede ser logrado a través de mucho esfuerzo o quizás ni ser logrado. Pero estas doncellas, extremadamente afortunadas, obtuvieron a la vez el amor y la salvación.

Recitándose una a otras tales pasatiempos que pertenecieron al Señor, las gopis se quedaron absortas en ellos.