01. La más hermosa realidad – Primera Parte

01. La más hermosa realidad – Primera Parte

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01. La más hermosa realidad – Primera Parte

Ramananda Raya era un hombre casado, pero fue reconocido por Sri Caitanya Mahaprabhu como un amo de sus sentidos en sumo grado. Una vez un sacerdote Brahmana llamado Pradyumna Misra se acercó a Mahaprabhu:

 

– Me gustaría escuchar de Tus labios acerca de Krsna, le dijo.

– Yo no sé nada de Krsna, pero Ramananda sí sabe. Ve donde él y escucha acerca de Krsna. Dile que vas de parte Mía y quizás él converse contigo -le dijo a Pradyumna Misra.

Pradyumna Misra estaba indeciso, pero fue y observó a Ramananda durante algún tiempo y retornó luego e informó a Mahaprabhu.

– ¿Has escuchado a Ramananda hablar acerca de Krsna? le preguntó Mahaprabhu.

– No. Contestó Pradyumna Misra.

– ¿Por qué? -le preguntó Mahaprabhu.

– Lo vi ocupado en algo censurable. Lo observé durante algún tiempo y luego retorné aquí -respondió Pradyumna.

– ¿Qué viste? -le preguntó Mahaprabhu.

– ¡Vi a Ramananda Raya entrenando algunas jóvenes danzarinas! -contestó.

Las jóvenes que están en general al servicio de la Deidad Jagannatha desde una temprana edad son conocidas como deva-dasis. No se casan y algunas veces no tienen buen carácter. Pradyumna Misra vio a Ramananda entrenando deva-dasis de un modo censurable. Él les estaba mostrando cómo acudir delante de la Deidad Jagannatha y cómo danzar y cantar. Él les mostró cómo debía ser su postura, cómo debían gesticular y cuán atractiva debía ser su presentación. Y para tal entrenamiento él solía tocarles algunas veces incluso sus partes pudendas.

– Al ver a Ramananda haciendo todas estas cosas, no sentí respeto por él, puesto que durante algún tiempo lo vi ocupadísimo en esas cosas y entonces yo me fui -agregó Pradyumna.

 

Amo de los sentidos

 

No subestimes a Ramananda. Él es amo de sus sentidos. No existe en él un sólo rasgo de malicia, incluso Yo siento la perturbación de los sentidos dentro de Mí, pero Ramananda no tiene tales perturbaciones. Nosotros no tenemos la experiencia directa que pueda ser alcanzado un estado en donde es posible estar por encima del placer de los sentidos mundanos, sino que tan sólo hemos escuchado de las Escrituras que existe un estado en el que el hombre puede trascender todos esos apegos burdos. Esto es mencionado en el Srimad-Bhagavatam (10.33.39):

vikriditam vraja-vadhubhir idam ca visnoh

sraddhanvito `nusrnuyad atha varnayed yah

bhaktim param bhagavati pratilabhya kamam

hrd-rogam asv apahinoty acirena dhirah

“Aquél que escucha con fe firme los pasatiempos amorosos supramundanos del Señor Krsna y las gopis, descritos por un devoto puro del Señor, pronto se ve libre del placer mundano y alcanza el amor divino de Krsna”. Uno puede estar ocupado externamente en tales actividades, mientras su corazón está en cualquier otra parte. Y sólo existe uno que cumple con este requisito: Ramananda Raya. No existe un gran número de Ramanandas; hay sólo un Ramananda Raya, que ha alcanzado tal estado porque es muy versado en el tipo de sentimiento y realización necesarios para el servicio de Krsna y las gopis. Su corazón está dedicado por completo a la causa de Krsna; él no tiene interés egoísta. Él está siempre en conciencia de Krsna y cualquier cosa que hace es para la satisfacción de Krsna, así que no pienses mal de él. Ve allí otra vez -le respondió Mahaprabhu.

 

Loco por Krsna

 

Entonces Pradyumna Misra fue a ver otra vez a Ramananda.

– ¡Oh! Ese día no podía obligarte, pero has venido otra vez a escuchar acerca de Krsna. ¡Cuán afortunado soy! -le dijo Ramananda.

En la mañana, Ramananda Raya empezó a hablar y cuando llegó la tarde él estaba aún conversando locamente acerca de Krsna. Él se olvidó por completo de la comida, el baño y cualquier otra cosa. Él estaba loco, hablando sin cesar acerca de Krsna. Luego, cuando se hizo tarde, sus sirvientes vinieron dos y tres veces a pedirle que tomara un baño y comiera sus alimentos, y finalmente, él había dejado de hablar y se había ido. Entonces Pradyumna Misra retornó donde Mahaprabhu.

– Sí, he escuchado a Ramananda Raya y mi corazón se ha rebosado de escucharle acerca de Krsna -le dijo Pradyumna a Mahaprabhu.

– Ramananda Raya sabe quién es Krsna. Lo que Yo le enseñé a Rupa y a Sanatana, lo escuché de Ramananda -comentó Mahaprabhu.

Se cuenta que Mahaprabhu tomó diksa, iniciación de Isvara Puri; con el propósito de predicar, Él tomó sannyasa, la orden renunciante, de Kesava Bharati; y para el ingreso en los pasatiempos trascendentales de Krsna en Vrndavana, Él tomó iniciación raga-marga de Ramananda Raya. Por supuesto, Isvara Puri, Kesava Bharati y Ramananda Raya nunca pensaron de sí mismos como Gurus de Sri Caitanya Mahaprabhu. Pero se vio que Mahaprabhu trató a Ramananda con respeto. Se menciona en el Caitanya-caritamrta, Madhya (8.204) que si alguien desea entrar en la devoción espontánea de los pasatiempos de Krsna en Vraja, se requiere que se refugie en un sirviente de la melosidad conyugal, madhurya-rasa (sakhi vina ei lilaya anyera nahi gati). Ellos son expertos en esta situación. Todos los detalles de este madhurya-lila están en las manos de aquellos sirvientes. Sólo ellos pueden entregarlos a los demás. En madhurya-rasa, el Guru es visto en la forma y el espíritu de una sakhi, una sirviente de Radharani (guru rupa sakhi). Ramananda Raya era Visakha-sakhi, la asistente personal y mano derecha de Srimati Radharani. Sri Caitanya Mahaprabhu nos brinda una indicación acerca de la necesidad de aproximación a un asociado confidencial cuando Él le dice a Ramananda Raya: kiba vipra, kiba nyasi sudra kene naya, yei krsna-tattva vetta sei guru haya, “¿por qué evitas instruirme a Mí? Estoy aprendiendo muchísimo de ti. Tú eres muy versado en los asuntos de Krsna, así que tú eres Guru; por eso Yo te estoy escuchando. Cualquiera que sea experto en los detalles del Krsna-lila y cualesquiera que pueda difundirlos, es sin duda un Guru”.

 

Las famosas conversaciones entre Ramananda Raya y Sri Caitanya Mahaprabhu, tuvieron lugar en las riberas del río Godavari. El nombre Godavari es significativo, porque indica ese lugar donde fueron dadas las realizaciones más elevadas de nuestros sentidos espirituales. La ocupación plena de todos nuestros sentidos fue anunciada allí en las riberas del Godavari: “Tus sentidos no deben ser rechazados. Si puedes abandonar el sentido de explotación y adoptar el de renunciación, entonces tus sentidos tendrán la realización de Krsna. Aquellas tendencias impiden tu acercamiento a Krsna; para aproximarte a Krsna de una manera apropiada, tendrás que utilizar al máximo tus sentidos”. De esto se habló en las riberas del Godavari.

 

La meta última de la vida

Allí, en Sus famosas conversaciones con Ramananda Raya, Sri Caitanya Mahaprabhu comenzó la aproximación al servicio devocional puro de una manera general y amplia. Esto está relatado en el Madhya-lila del Caitanya-caritamrta (8.51 313). Él le preguntó a Ramananda Raya, prabhu kahe, pada sloka sadhyera nirnaya, “¿cuál es la meta última de la vida? Yo deseo no sólo escuchar tus declaraciones, sino también la evidencia de las Escrituras”.

La respuesta de Ramananda Raya fue, raya kahe, sva-dharmacarane visnu-bhakti haya, “ejecuta tu deber, sin esperar nada a cambio”. Sva dharma significa varnasrama-dharma, la estratificación social védica: “Tú estás situado en tu posición actual debido a tu karma anterior. De acuerdo con tu posición presente, tienes que ejecutar tus deberes bajo una condición: Debes hacerlo sin remuneración. Si cumples tus deberes en el varnasrama-dharma, sin ningún propósito mundano, tú puedes alcanzar Visnu-bhakti, la devoción por Dios”. Esto se confirma en el Visnu Purana (3.8.9):

varnasramacaravata, purusena parah puman

visnur aradhyate pantha, nanyat tat-tosa-karanam

“La única manera de complacer a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Visnu, es adorarle mediante la apropiada ejecución de los deberes prescritos de uno en el sistema social de varna y asrama”. Aquí, Ramananda Raya dice que el Visnu-bhakti, la adhesión al Señor que lo penetra todo, es el objeto y la meta última de nuestra vida. Este es el concepto de Vasudeva: Todo está en Él y Él está en todas partes. Ramananda Raya explicó que desde nuestros intereses particulares, debemos llegar a admitir el interés general y alcanzar así el nivel de la conciencia de Visnu: Visnu-bhakti. Nuestro sometimiento a Visnu, el espíritu interno que está en todas partes, es el objeto de la vida. Debemos conectarnos con Él y vivir en conformidad; no una vida fenoménica, sino una vida espiritual perteneciente a un plano más profundo y sutil.

 

Devoción mezclada con deseos

Eso es superficial, profundiza más. Le dijo Mahaprabhu.

Por supuesto, se debe pensar que la vida teísta real comienza desde aquí, abandonando los propósitos locales y especiales y actuando en busca del propósito universal, como se propagó y ordenó ya en los Vedas y los Upanisads. Pero Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: “Eso es superficial, profundiza más”.

Entonces Ramananda Raya dijo: krsne karmarpana-sarva-sadhya-sara, “ofrecer los resultados de las actividades de uno a Krsna es la esencia de toda perfección”.

En el varnasrama-dharma, existe la costumbre que las personas ocupadas generalmente en actividades externas, no se preocupan por abandonar los frutos de sus acciones. Incluso si llegan a hacerlo, no tienen conciencia directa de Visnu o Krsna. Ellos adoran a la semidiosa Durga, ejecutan la ceremonia funeral sraddha y muchísimas otras prácticas religiosas. Indirectamente, esto está, en última instancia, conectado con Visnu. Ellas pueden o no saberlo, pero el vínculo está allí. Ese es el concepto general de varnasrama, pero aquí, Ramananda dice que es mejor tener conciencia que Krsna es la autoridad. Todos los resultados de cualquier cosa que hagamos dentro del sistema social varnasrama, deben ser entregados a Krsna. Si ejecutamos todas nuestras actividades físicas, sociales, racionales y espirituales en conciencia de Krsna, entonces podemos acercarnos al logro de la meta de nuestra vida.

– Eso es superficial, profundiza más -le dijo Mahaprabhu.

Entonces Ramananda Raya divulgó una nueva luz citando el Bhagavad-gita (18.66): sarva dharman parityajya mam ekam saranam vraja, “abandona todos tus deberes y sólo ríndete a Mí”.

Nosotros debemos identificarnos con el objeto de la vida y no con las actividades externas del varnasrama. Se le debe prestar menor importancia a la forma de nuestra actividad: No importa si yo soy un rey, un Brahmana intelectual o un obrero. Podemos pensar: “Tengo esta clase de deber, tengo aquella clase de deber”, pero eso no importa mucho. No debemos apegarnos a ello. El rey puede abandonar su reino y aceptar la vida brahmínica de renunciación y austeridad. El sudra puede dejar su trabajo, volverse un mendigo y cantar el nombre de Krsna. El Brahmana puede abandonar su ejecución del sacrificio y volverse un mendicante. Por lo tanto, debemos identificarnos con la meta de la vida y no con la forma de nuestro deber. Debemos dedicarnos con exclusividad a la causa del Señor, ignorando nuestros atavíos y deberes actuales.

 

Conocimiento y devoción

Esto también es superficial; sigue adelante, profundiza más -le dijo Mahaprabhu.

Entonces, Ramananda Raya explicó: jñana-misra-bhakti, el servicio devocional mezclado con el conocimiento, y citó el Bhagavad-gita (18.54) donde dice Krsna:

brahma-bhutah prasannatma, na socati na kanksati

samah sarvesu bhutesu, mad bhaktim labhate param

Aquél que ha llegado al estado de identificación de sí mismo con el espíritu por encima de la materia no tiene nada que hacer en este mundo. Cualquier pérdida o ganancia en este mundo material no le sirven para nada. Él es espíritu; sus esperanzas residen en el mundo del alma y no tiene nada que hacer en este mundo material, ya sea saludable o censurable. Él está establecido en la conciencia que él es alma por naturaleza y no tiene nada que ver con la materia, así que dentro de sí mismo siente satisfacción. Él es atmarama (autosatisfecho); no se lamenta ni aspira a nada. Si algo se pierde, ¿se lamenta? No. Él piensa: “Esto no es nada, es sólo materia”. Y cuando obtiene algo, él no se siente muy alegre, porque eso es sólo materia, es innecesario y carece de importancia. Ahora puede comenzar el verdadero servicio devocional; su alma puede empezar a vivir en el plano espiritual, con una actitud de servicio pura, sin ninguna mezcla de aspiración mundana. Cuando alguien alcanza la plataforma espiritual, obtiene la oportunidad de practicar un tipo de servicio más elevado.

– Esto también es superficial. Tal persona está sólo en el borde del servicio devocional; no posee el toque esencial de la devoción. No ha entrado en el dominio del bhakti; está sólo esperando en la posición marginal, en la puerta. Debe alcanzar bhakti, pero no lo ha logrado todavía. Sus fuerzas negativas no han terminado, está sólo en la puerta, no ha entrado todavía. Debe entrar. Desde allí, si logra algo, será puro, pero está aún en la puerta -le dijo Mahaprabhu.

Más allá del espíritu: “Profundiza más”

jñañe prayasam udapasya namanta eva: Es muy difícil cruzar el encanto del conocimiento -dijo entonces Ramananda Raya.

Nosotros pensamos: “Deseo comprenderlo todo primero y luego actuaré”. Ahí hay cálculo y subyace suspicacia. Antes de actuar, queremos saberlo todo plenamente; sólo entonces arriesgamos nuestro capital. El ego, el “yo” es muy fuerte y desea tener una cuenta de sus pérdidas y ganancias. Él piensa: “Soy el amo. La llave está en mis manos y deseo probarlo todo, saberlo todo. Yo sé lo que es bueno para mí”. Por eso nos creemos amos y no sirvientes, y desde esta posición de amos hacemos nuestra indagación.

Pero esta mentalidad calculadora debe ser abandonada si queremos entrar en el dominio del Señor, donde todas las cosas son superiores a nosotros. Nadie allí se preocupará de venir a nosotros con una explicación, mientras pensemos que somos sus amos. Nadie nos tranquilizará diciéndonos: “Sí, no habrá pérdida, tu ganancia será grande”. Nosotros podemos pensar: “Soy una entidad separada, independiente, así que en mi cuenta no debe haber pérdidas. Debo permanecer aquí con mi cabeza erguida”. Pero eso no debe hacerse. Debemos ir allí como esclavos, no como amos. Esa clase de mentalidad es necesaria: Debemos doblegar nuestra cabezas. No marcharemos con nuestras cabezas erguidas sobre las cosas, puesto que todas las cosas allí son superiores cualitativamente a nosotros.

 

Esclavitud divina

Por lo tanto, tenemos que entrar en esa tierra trascendental, donde incluso la tierra, el agua, el aire y cualquier cosa que encontremos, está hecha de materiales más elevados que con los que estamos hechos nosotros. Todos ellos son Gurus y nosotros somos discípulos. Todos ellos son amos y nosotros sirvientes; tenemos que entrar en el territorio donde todas las cosas son nuestros amos. Tenemos que someternos; esa será nuestra verdadera calificación. Lo que nos sea ordenado hacer, tendremos que hacerlo. Allí no tenemos que ejercitar mucho nuestro cerebro. El cerebro no tiene mucho espacio allí; todos ellos son más cerebrales que nosotros. Nuestro cerebro es innecesario allí; sólo son necesarias nuestras manos. Allí son necesarias las labores domésticas. El cerebro es innecesario. Entramos en ese territorio si nos gusta. Este es el territorio de la esclavitud para nosotros. Por lo tanto, debemos desechar con desdén nuestros cerebros y aceptar sólo nuestros corazones, debemos acercarnos y entrar en ese territorio.

Debemos pensar: “Soy tan insignificante como un mosquito”. Así lo hizo el señor Brahma cuando fue a Dvaraka a visitar al Señor Krsna. Y esto no es sólo momentáneamente; no se trata que uno acepte una actitud humilde, termine su trabajo y se devuelva luego. No. Tenemos que aceptar eternamente tal insignificante posición. Por supuesto, debemos esperar ser educados acerca de la conciencia de Krsna: Cuán buena es, cuán grande y cómo es de útil para nosotros. Se nos permitirá pariprasna, inquirir con honestidad. En el reino trascendental, todo el mundo es nuestro amigo. Ellos vendrán a ayudarnos, a hacernos comprender que el servicio devocional es hermoso y que la conciencia de Krsna es la mejor forma de vida. Nuestra aspiración y la pureza de propósito serán valoradas, no nuestra posición externa. Los reclutadores allí tendrán en consideración la pureza de nuestro propósito y no nuestra actual posición y capacidad.

Y aunque aparentemente parece que nos estamos convirtiendo en esclavos, el resultado es justamente lo opuesto. Si puedes aceptar tal actitud de rendición y esclavitud, entonces Él, que nunca puede ser conquistado, será conquistado. Los amigos vendrán a ayudarte, los sadhus vendrán y te harán entender que debes volverte un esclavo, que a Krsna le gustan mucho los esclavos. Él es el amo de los esclavos y a veces Él desea convertirse en el esclavo de Sus esclavos (gopi-bhartuh pada-kamalayor dasa-dasanudasah). Esta es la clave para triunfar, y nosotros podemos lograr la ganancia más elevada por medio de esta actitud.

– Sí, esto es cierto. El Inconquistable es conquistado mediante la rendición. Podemos cautivarlo a Él. Yo acepto esto como el plano inicial del amor divino: Al darlo, podemos conseguir tanto como arriesgamos. Tanto como arriesguemos para darnos nosotros mismos, asimismo podemos exigir de ese infinito Inconquistable. Acepto esto como el comienzo de suddha-bhakti, el servicio devocional puro. Pero sigue adelante -le dijo Mahaprabhu a Ramananda Raya.

 

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